martes, 7 de febrero de 2012

Después de comer en el Restaurante L'Antic Forn, situado en la Calle Pintor Fortuny, 28, tomamos el Autocar en la Plaza de Cataluña para iniciar el regreso a Casa y finalizamos nuestra visita de dos días a la Ciudad de Barcelona, atrás vamos dejando los edificios y monumentos más representativos de esta Capital. Tras un periodo poco relevante arquitectónicamente en la ciudad, debido a que las murallas impedían nuevos crecimientos, la falta de suelo intramuralles, y las penurias económicas causadas por la guerra de sucesión, se hicieron algunas actuaciones importantes gracias a los terrenos obtenidos de la iglesia mediante la desamortización. Estos terrenos permitieron, por ejemplo, la construcción de la Plaza Real, o notables construcciones en hierro, como el mercado de la Boqueria. Años más tarde un nuevo movimiento arquitectónico tomó fuerza en Barcelona, acompañado por un momento de gran bonanza económica, y por la expansión de la ciudad más allá de las murallas, el Modernismo.

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